Adiós al princeso de mi oficina :)

Fui víctima de un princeso…Este espécimen que es una verdadera rata de dos patas, nunca lo vi trabajar en serio, sólo mandaba a su equipo de trabajo, trataba mal a la gente, en especial a las mujeres. Ese “ser” decidió que yo no seguía laborando porque nunca acepté que me tratara con la suela del zapato y porque como en marzo se queda sin pega, quiere un aumento de sueldo..

En fin… mañana le digo chao a este princeso, que lloraba más que todas las mujeres de la oficina, que se juraba un trabajador empedernido (más de una vez lo encontraron viendo el matinal en su despacho), que le lavó el cerebro al big boss.

Por algo pasan las cosas, adiós princeso…Adiós suche.